Si tu crees que eres inferior, lo eres; tienes que pensar en grande para elevarte, tienes que estar seguro de ti mismo antes de poder alcanzar la cumbre
No conocía un solo sacerdote. No tenía un solo amigo católico. (...) Pero el gran libro que se me abrió y en el que hice mis estudios, fue la Iglesia. ¡Sea eternamente alabada esta Madre grande y majestuosa, en cuyo regazo lo he aprendido todo!
Cuando comenzamos a tener éxito en Inglaterra, la prensa se fijaba en cómo nos vestíamos, lo cual, supongo, estaba cambiando la imagen de la juventud. Fue algo que definió a la época. Para mí, 1966 fue el momento en que el mundo entero se abrió y tuvo mayor sentido.
No hay mayor religión que la ayuda humanitaria. Trabajar por el bien común es el mayor credo.
El primer signo distintivo de ese arte es lo ilimitado, lo superlativo del mismo; un deseo de superación y un impulso hacia la inmensidad, que es adonde quiere llegar el demonio, porque allí está su elemento, el mundo de donde salió.
Lo contrario de la hipérbole es el trabajo: exactitud, reflexión, precisión. Es dificil hacer del idioma un instrumento exacto y dúctil; y es fácil salir del paso con un superlativo que no dice nada.
El Rey se ganó el Trono de sus antepasados medievales en la noche del 23-F y sumó la legitimidad de ejercicio al origen que ya tenía
Compadezco al que no conoce el ajedrez. Causa ya alegría al aprendiz; al veterano le produce sumo placer
Alejandro magno increpaba a un pirata que había capturado echándole en cara su profesión. Soy pirata se oyó responder porque no tengo más que un barco. Si tuviera una flota, sería un conquistador. Alejandro le dejó en libertad.