Las palabras pueden romper a alguien en un millón de pedazos, pero también pueden unir esos trozos de nuevo. Espero que uses tus palabras para lo bueno, porque las únicas palabras de las que te arrepentirás más que de las que dejas sin decir, son aquellas que uses para herir intencionadamente a alguien
Mientras Portugal no se incorpore a los dominios de España por los derechos de sucesión, conviene que la política la procure unir por los vínculos de la amistad y del parentesco.
Puesto que la conjunción del bien con la verdad es como un matrimonio, es evidente, que el bien ama á la verdad y la verdad al bien, y que éste y aquélla desean unirse mutuamente. La conjunción del mal con la falsedad, interiormente mirada, no es matrimonio, sino adulterio.
Éramos cuatro muchachos. Conocí a Paul, lo invité a unirse a mi banda. Después se unió George y después Ringo. Éramos un grupo que se hizo muy, muy grande, eso es todo