Siempre recordaré tu desnudez entre mis manos, tu olor a disfrutada madera de sándalo clavada junto al sol de la mañana; tu risa de muchacha, o de arroyo, o de pájaro; tus manos largas y amantes.
Cuando la luz del sol se esté apagando y te sientas cansada de vagar, piensa que yo por ti estaré esperando...hasta que tú decidas regresar