La posibilidad de la inmoralidad humana no es la única objeción a la anarquía: Incluso una sociedad en la cual todos sus miembros fuesen completamente racionales e impecablemente morales, no podría funcionar en una situación de anarquía; Es la necesidad de leyes objetivas y el arbitrio de desacuerdos honestos entre los hombres el que necesita del establecimiento de un gobierno
Las experiencias vividas por los panameños entre 1821 y el establecimiento del Estado Federal Soberano en 1855, significaron una transformación política y cultural que puede estimarse decisiva en la consolidación de la nacionalidad panameña.