Les estoy pidiendo que crean. No sólo en mi capacidad de traer el verdadero cambio a Washington, les estoy pidiendo que creer en la de ustedes.
Uno no puede traer hijos a un mundo como este; uno no se puede plantear perpetuar el sufrimiento, ni aumentar la raza de estos lujuriosos animales que no poseen emociones duraderas, sino sólo caprichos y banalidades que ahora te llevan hacia un lado y mañana hacia otro.