No era ni soy un hombre de partido; estuve y estoy profundamente interesado en la política, ciertamente, pero no adhería a ninguna estructura partidaria; sí, en cambio, a las luchas antiimperialistas y de liberación de los pueblos sometidos.
Me siento tan patriota de Latinoamérica, de cualquier país de Latinoamérica, como el que más y, en el momento en que fuera necesario, estaría dispuesto a entregar mi vida por la liberación de cualquiera de los países de Latinoamérica, sin pedirle nada a nadie, sin exigir nada, sin explotar a nadie.