Qué cantidad más absurda de energía he gastado en mi vida tratando de entender cómo las cosas realmente son, cuando casi siempre no fueron así.
Una de las trampas de la infancia es que no hace falta comprender algo para sentirlo. Para cuando la razón es capaz de entender lo sucedido, las heridas en el corazón ya son demasiado profundas
Un escritor nunca debe comprometerse con los poderosos, con los gobernantes. Debe criticarles. Ese es su deber.
Y una cosa es comprometerse y otra es prometer, cosa que han estado manejando algunos (medios) que han dicho que yo he prometido; yo no prometo nunca nada, simplemente lo que sí es que nos comprometemos. Muy diferente es comprometerse a prometer