Un día, ya entrada en años, en el vestíbulo de un edificio público, un hombre se me acercó. Se dio a conocer y me dijo. La conozco desde siempre. Todo el mundo dice que de joven era usted hermosa, me he acercado para decirle que en mi opinión la considero más hermosa ahora que en su juventud.
No soy tan joven como para saberlo todo.
Podemos perdonar fácilmente a un niño que teme a la oscuridad; pero la real tragedia de la vida es cuando los adultos le temen a la luz.
Desde niño sólo pensaba en ir a jugar con los amigos del barrio. Mi hermano también venía conmigo. Con una pelota en los pies ya no te preocupabas por nada. Luego fui creciendo, mejorando y mire, hasta hoy