Para castigarme por mi desacato a la autoridad, el destino me hizo a mí mismo autoridad.
Para castigarme por mi desacato a la autoridad, el destino me hizo a mí mismo autoridad.
La poesía es un artículo de primera necesidad para los individuos y para los pueblos. De alguna manera restaura un idioma, sobre todo frente a los embates de los medios de comunicación, de su obscenidad y vulgaridad.
La obscenidad reinará en el mundo desde el 60