El hombre que ha perdido la aptitud de borrar sus odios esta viejo, irreparablemente
Toda revolución genera libertad y genera nuevas formas de dominación. Entonces, hay que consagrar la libertad para combatir esas formas de dominación que inevitablemente van acompañadas de una gran transformación social, del descenso de unos, del ascenso de otros.
No pensaba alegremente acerca del progreso de la humanidad, y veía tan sólo en el creciente acopio de civilización una necia acumulación que debía inevitablemente venirse abajo al final y destrozar a sus artífices.
Ensanchar nuestra conciencia para entender lo que significa participar de la condición humana y ser responsables de lo que con el mundo hacemos y, al mismo tiempo, ser conscientes de nuestra inserción particular en una cultura y en un espacio social, que en un inicio puede parecer aleatoria, pero que luego nos marca irremisiblemente con su historia y sus promesas.
No temas el misterio, hazte su hijo predilecto: sabe que el mayor misterio, la raíz misma del enigma, es el motor inmóvil del universo, y a El sólo puede llegarse por la Sabiduría. La acción y la inacción; la bondad y la maldad; todos los distintos reinos de la naturaleza visible e invisible, no son más que campos de práctica, caminos largos o cortos que llevan inexorablemente a la sabiduría
La luz evidencia junto a la sombra, y ésta elimina dando a la imagen valores de profundidad, de tercera extensión con posibilidades de sustracción... Creo que el empeño y la técnica se pueden alcanzar con la voluntad y el estudio, mientras que la invención y la pasión constituyen una marcha más en cuanto a elementos innatos e inexorablemente especiales.
El hombre que ha perdido la aptitud de borrar sus odios esta viejo, irreparablemente
A condición de comprender que París, Londres, Guanajuato, Florencia, Buenos Aires, Moscú, etcétera, se convertirán inevitablemente en maravillosos o funestos según tu estado interior. Puedes ir de acá para allá, pero mientras tú no estés bien, nada de lo que te rodea lo estará.
Toda idea nueva pasa inevitablemente por tres fases: primero es ridícula, después es peligrosa, y después... ¡todos la sabían!
Ensanchar nuestra conciencia para entender lo que significa participar de la condición humana y ser responsables de lo que con el mundo hacemos y, al mismo tiempo, ser conscientes de nuestra inserción particular en una cultura y en un espacio social, que en un inicio puede parecer aleatoria, pero que luego nos marca irremisiblemente con su historia y sus promesas.
Tanto el laicismo como los fundamentalismos religiosos son enemigos de la libertad y, si logran imponerse, conducen inexorablemente al totalitarismo
Es preciso recordar que siempre hay un futuro, futuro que es inexorablemente incierto. Con esto no quiero dar un mensaje de pesimismo, ni mucho menos, ya que la incertidumbre puede terminar tanto negativa como positivamente, con la ventaja de que el ser humano tiene facultades para inclinar la balanza a su favor.