Espero que las nuevas cifras de la Agencia de Medicamentos, que muestra claramente que los jóvenes utilizan analgésicos en un intento de suicidio, pueda convencer a las otras partes que debemos hacer ilegal la venta de medicamentos para el dolor en cantidades mayores para las personas menores de 20 años.
Lo que intento es escribir con recursos de buena ley, sin trampas. Cualquier escritor, haga lo que haga, tiene que tener convicción. La novela es ficción y hay un momento en que uno que ya es perro viejo no se lo cree. Tener la capacidad de decir: no, esto no me lo creo, ésa es la dignidad del escritor, exigirse a uno mismo.