En contra tuya volaré con mi cuerpo invencible e inamovible, ¡oh muerte!
Mi temprano e invencible amor por la lectura no lo cambiaría por todas las riquezas de la India.
El amor es un misterio, una obsesión; un tema inevitable desde todos sus aspectos posibles, como la memoria y el exilio.
La guerra moderna destruye con el máximo de eficiencia y el máximo de indiscriminación, y en consecuencia, implica injusticias mucho más numerosas y mucho más graves que las que se pretendan enmendar. (...) Las guerras no concluyen con las guerras; las más de las veces terminan por una paz injusta, que hace inevitable otra guerra de venganza.
Es dulce ser la única fuente, la causa tiránica e inapelable de las grandes dichas y de la desesperación más honda de otro ser.
¡Fernando se ha desesperado de esperar, se ha desesperado de esperar! (Gran Premio de Bélgica de 2011).
Y para los amantes su amor desesperado podrá ser un delito... pero nunca un pecado.
La pasión de venganza, que en parte la había estimulado para la comisión de aquel acto atroz, murió en el mismo momento en que fue satisfecho y la dejó con los horrores de la piedad insuperable y del remordimiento.
El ser humano no necesariamente tiene que caer en la angustia. No es parte de la naturaleza del espíritu sino de una horrible enajenación. Kierkegaard hablaba de un abismo insuperable entre el hombre y Dios... Yo no tengo angustia, porque yo soy Dios y sé que la angustia no es ni existencialmente ni ónticamente necesaria...
La clase de aquellos que tienen la habilidad de pensar sus propios pensamientos está separada por un océano infranqueable de la clase de los que no la tienen