De todas las cosas que estaban pasando cuando tenía quince años, la única que me hizo mella fue el rock. Entonces el rock era algo real; todo lo demás era irreal
La definición no es jamás un medio de conocimiento verdadero. Toda definición está localizada en el plano irreal del pensamiento abstracto, mientras que la comprensión es experiencia inmediata de una realidad.
El mundo imaginario que brota de mi alma perniciosa es sólo comparable al altar de un recinto sagrado.
La capacidad de imaginar es la parte más grande de lo que vosotros denomináis inteligencia. Creéis que la capacidad de imaginar no es más que una etapa útil en el camino para conseguir la resolución de un problema, o para hacer que algo ocurra. Pero imaginario es lo que hace que ese algo ocurra.
Si haces la experiencia de ser ficticio durante un tiempo, comprenderás que a veces los personajes de ficción son más auténticos que los individuos de carne y hueso y de corazón palpitante.
El PSOE y sus aliados apelan a un ficticio derecho de adopción, a través del cual las parejas homosexuales podrían adoptar en las mismas condiciones que los matrimonios; pero ese derecho no es tal.
Un electrón no es más (ni menos) hipotético que una estrella. Hoy en día, contamos los electrones de uno en uno con un contador Geiger, como contamos las estrellas de una en una en una placa fotográfica.
Durante toda la evolución del gasto ostensible, tanto de bienes como de servicios o de vida humana, se da el supuesto obvio de que para que un consumo pueda mejorar de modo eficaz la buena fama del consumidor, tiene que ser de cosas superfluas. Para producir buena reputación, ese consumo tiene que ser derrochador.
Y sobre todo si es cierto que me querés, decímelo de vez en cuando. A mí me gusta oírtelo decir, aunque vos no creas que sea necesario y aunque yo nunca te lo diga, porque por supuesto yo te amo con todo mi corazón
La verdad ya aparecía al alcance de la mano;... y no era más que una ilusión, algo vano
Ser todo tuyo...Intimidad divina...No son palabras, ni ficción o juego, sino lucha interior que a sangre y fuego se traba, y sólo con morir termina. O muere el propio amor, o lenta y triste se alarga de por vida la contienda, hasta que el alma a costa suya entienda que a tu exigencia en vano se resiste.
Lo fantástico es la vacilación experimentada por un ser que no conoce más que las leyes naturales, frente a un acontecimiento aparentemente sobrenatural.
Los seres superiores creados por la fantasía religiosa no son más que el reflejo fantástico de nuestra propia esencia.