Hesíodo, cuyos escritos juntamente con los de Homero contenían el sistema canónico de los cielos, supone que dioses y hombres han surgido por igual de fuerzas desconocidas de la naturaleza.
Una regla simple para tratar a esas personas que son difíciles es, juntamente recordar que esas personas están tratando de hacer valer su superioridad, y usted debe tratar con ellos desde ese punto de vista.
Es imposible afinar un lápiz con una cuchilla desafilada. Es igualmente inútil tratar de hacerlo con diez.
Es una verdad indiscutible que el conjunto del pueblo de cada país desea sinceramente su prosperidad; pero es igualmente irrefutable que no posee el discernimiento y la estabilidad necesarios para un gobierno sistemático.
Dos ideas fijas no pueden existir al mismo tiempo en el ámbito de lo moral, de igual modo que en el mundo físico dos cuerpos no pueden ocupar idéntico lugar.
Arquímedes, dijo: Dadme un punto de apoyo y levantaré el mundo. de igual modo puedo decir, también, a la clase obrera: Dadme el sufragio universal e igualitario y se habrá conseguido el principio social que es requisito fundamental de la liberación.
Fortuna... La perversa no soy yo, que -ciega- extiendo la mano indiferentemente a quien se me presenta, claro u oscuro, sino quien así los hace y quien así los deja y me los envía
Nuestra alma no es por sí misma inmortal, sino mortal. Pero es también capaz de la inmortalidad. Si no conoce la verdad, muere y se disuelve con el cuerpo, pero resucita luego y juntamente con el cuerpo, en la consumación del mundo, para recibir como castigo una muerte inmortal
El mal que hacen los hombres les sobrevive; el bien suele ir juntamente con sus huesos a la sepultura.
Dos ideas fijas no pueden existir al mismo tiempo en el ámbito de lo moral, de igual modo que en el mundo físico dos cuerpos no pueden ocupar idéntico lugar.
Ya hemos llegado al punto de considerar nuestros bienes como artículos desechables. ¿Hemos transformado de igual modo la forma de ver a nuestros semejantes? ¿Hemos dejado de valorar también, durante este proceso, la singularidad que poseemos todos?
Fortuna... La perversa no soy yo, que -ciega- extiendo la mano indiferentemente a quien se me presenta, claro u oscuro, sino quien así los hace y quien así los deja y me los envía