La única recompensa que se puede ofrecer a un artista es una oferta para comprar su obra
La recompensa del sufrimiento es experiencia.
Perdóname lector, amistoso lector que no me pueda despedir de ti, con un abrazo fiel: me despido de ti con una triste sonrisa forzada.
A la luz de tu mirada despido mis penas todas, como a la luz de los astros la hoja despide la sombra.