El compromiso hace un buen paraguas, pero un mal techo. Es una solución temporal, adecuada a menudo en la política de partido, pero casi de seguro inadecuada en la política de Estado.
El buen uso de la libertad -trocado en el habito- se llama virtud, y su mal uso, vicio
He sido inmensa e injustamente querido aquí. Pellegrini dice bien: yo no inventé el fútbol ni soy Dios. El fútbol va a seguir conmigo y sin mí. Y no es falsa modestia.
Quien procede injustamente es más desgraciado que la víctima de su injusticia.