Más vale ser despreciado y saberlo, que vivir adulado y tenido siempre en desprecio.
El temor de Jehová es el principio del conocimiento. La sabiduría y la disciplina son lo que han despreciado los que simplemente son tontos.
El mundo indigno nos limita, nos define, nos define de una forma que no es externa, sino que penetra nuestra existencia misma
Como ser humano soy una especie de antología de contradicciones, de gaffes, de errores, pero tengo sentido ético. Esto no quiere decir que yo obre mejor que otros, sino simplemente que trato de obrar bien y no espero castigo ni recompensa. Que soy, digamos, insignificante, es decir, indigno de dos cosas; el cielo y el infierno me quedan muy grandes.
Según mi experiencia, los administradores profesionales tienen por regla algún tipo de simpatía y entendimiento a los investigadores, pero los académicos que se han arrojado a la vida administrativa, tal vez por ser académicos estériles, sentían muy poca simpatía hacia aquellos de nosotros que estábamos tratando de administrar la labor de investigación y enseñanza.
Aquello era un poco de vida en la casa de los muertos, porque allí la muerte reinaba soberana. Ella también desbordaba de la tierra, que había arrojado fuera su exceso de cadáveres.