Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
Nunca me ha gustado que la gente diga cosas como Fulanito ha llegado a lo más alto... Llegar a la cima implica que es hora de iniciar un nuevo proyecto. Recibirse en la Universidad no es un final, sino el comienzo de algo nuevo
A mí me enseñaron en la escuela que nunca se debe empezar una frase sin saber el final de la misma
El misterio de este maldito virus ha sido generado por los 2 billones de dólares que han gastado en él. Coges cualquier otro virus y te gastas dos billones y ya puedes empezar a construir algunos grandes misterios sobre él también
Todas las buenas maneras tienen que principiar compartiendo alguna cosa con sencillez. Dos hombres tienen que compartir un paraguas; si no tienes un paraguas, tendrán por lo menos que compartir la lluvia, con todas sus ricas posibilidades de humor y de filosofía.
Es la horrible fuerza del presente, que aplasta más el pasado cuanto más lo distancia, y además lo falsea sin que el pasado pueda abrir la boca, protestar ni contradecirlo ni refutarle nada.
También me mostró una puerta oculta en un lado de la cámara en la que estaba recluido, que me enseñó cómo abrir y que conducía a un pasadizo, formado en el espesor de los muros, que se extendía a lo largo del castillo y salía por un rincón oscuro a la muralla del lado este.
Ah, sí. Este tipo no puede estrenar una película, con todos estos filmes de arte y ensayo tan raros que hace y esos directores de nombre impronunciable con los que trabaja... Pero se podrían decir cosas peores.
La fuerza de una cultura reside en su capacidad para abrirse a otras, para integrarlas e integrarse en ellas. No importa cuán diferentes sean, señala Habermas, todas comparten algunos principios, Ninguna cultura tolera la explotación de los seres humanos. Ninguna religión permite la matanza de inocentes. Ninguna civilización acepta la violencia o el terror.
Para ganar voluntades, para abrirse corazones, más que trajes y tocados sirve un alma pura y noble.