Honra a Dios sobre todas las cosas, para que él te gobierne. Pero si te entregas al dominio de Dios, tendrás dominio sobre todas las cosas.
Reyes y emperadores sólo son obedecidos en sus diversas provincias, mas no pueden levantar el viento ni desgarrar las nubes, mientras el dominio del mago de eso excede y llega tan lejos cual llegue la mente del hombre. Un buen mago es un dios poderoso.
Los burgueses parecen necesitar un número de habitaciones inútiles proporcional al de hectáreas sobre la cuales se extiende la dominación de sus rentas y de sus cacerías.
Camaradas, cuando la burguesía - particularmente sus capas más reaccionarias- no pueden seguir dominando por procedimientos democráticos, apela a los métodos de la dominación fascista.
Lo que se llama opinión pública está estrechamente vinculado con la hegemonía política, o sea que es el punto de contacto entre la sociedad civil y la sociedad política, entre el consenso y la fuerza. El Estado, cuando quiere iniciar una acción poco popular, crea preventivamente la opinión pública adecuada, esto es, organiza y centraliza ciertos elementos de la sociedad civil.
Me gusta que nuestra afición sea ambiciosa y tenga claro que podemos ganar los títulos para recuperar la hegemonía del fútbol español y europeo
Lo único que necesita el despotismo es el miedo. La virtud no le hace ninguna falta y el honor sería peligroso
La guerra es el principal negocio de las naciones, y el despotismo durante la campaña, indispensable
La situación colonial paraliza, casi totalmente, la cultura nacional. No hay, no podría haber cultura nacional, vida cultural nacional, inventos culturales o transformaciones culturales nacionales en el marco de una dominación colonial.
El progreso técnico, extendido hasta ser todo un sistema de dominación y coordinación, crea formas de vida (y de poder) que parecen reconciliar las fuerzas que se oponen al sistema y derrotar o refutar toda protesta en nombre de las perspectivas históricas de liberación del esfuerzo y la dominación.
Hasta donde sabemos ninguna clase en forma duradera mantener el Poder del Estado sin ejercer al mismo tiempo su hegemonía sobre y en los aparatos ideológicos de Estado.
Lo que se llama opinión pública está estrechamente vinculado con la hegemonía política, o sea que es el punto de contacto entre la sociedad civil y la sociedad política, entre el consenso y la fuerza. El Estado, cuando quiere iniciar una acción poco popular, crea preventivamente la opinión pública adecuada, esto es, organiza y centraliza ciertos elementos de la sociedad civil.
El despotismo no es un sistema de gobierno, porque es la degeneración de todos los sistemas.
Si los hombres emplean su libertad de tal manera que renuncian a ésta, ¿puede considerárseles por ello menos esclavos? Si el pueblo elige por un plebiscito a un déspota para gobernarlo, ¿sigue siendo libre por el hecho de que el despotismo ha sido su propia obra?