Era un desconocido más en la ciudad de los desconocido ilustres
El artista tiene que enfrentarse a lo desconocido con un talante positivo y meterle el diente sin miedo
La pintura ilustra un hecho demasiado frecuentemente ignorado por los historiadores
El Eternauta comenzó siendo un cuento corto, de apenas 70 cuadros. Luego se transformó en una larga historia, una suerte de adaptación del tema Robinson Crusoe. Me fascinaba la idea de una familia que quedaba sola en el mundo, rodeada de muerte y de un enemigo ignorado e inalcazable. Pensé en mí mismo, en mi familia, aislados en nuestro chalet y comencé a plantearme preguntas
Llegué siempre tarde y me sigo nutriendo de urgente futuro de tiempo inexplorado de riesgos y esperas como si fuera cierto que renacieran los días.
No se lo que pareceré a los ojos del mundo, pero a los míos es como si hubiese sido un muchacho que juega en la orilla del mar y se divierte de tanto en tanto encontrando un guijarro más pulido o una concha más hermosa, mientras el inmenso océano de la verdad se extendía, inexplorado frente a mi.
La persona que tiene la mirada virgen seguro que no se equivoca cuando elige un cuadro.
¡Viva la religión católica! ¡Viva Fernando VII! ¡Viva la Patria y reine por siempre en este Continente Americano nuestra sagrada patrona, la Santísima virgen de Guadalupe! ¡Mueran los gachupines! ¡Muera el mal gobierno!