Ser puritano, mojigato o predicador es malo. Ser las tres cosas a la vez me recuerda los peores excesos de la Revolución Francesa.
Hemos de insistir en poner punto final al uso cínico de pseudoestudios falsos cuyo propósito es empañar la capacidad del pueblo de discernir la verdad.
Un cínico es alguien que, cuando huele flores, busca inmediatamente un ataúd
La finalidad del embustero consiste simplemente en agradar, deleitar, proporcionarnos un placer; es la base misma de la sociedad civilizada.
El castigo del embustero es no ser creído aún cuando diga la verdad.
La recompensa del mentiroso es no ser creído aun cuando diga la verdad.
Como suele decirse, persigue al mentiroso hasta el umbral de su mentira