Hemos conocido la amargura de la derrota y la exultación del triunfo, y de tanto que hemos aprendido no puede haber vuelta atrás. Tenemos que seguir adelante para preservar en paz lo que ganamos en la guerra.
Nuestras ilusiones no tienen límites; probamos mil veces la amargura del cáliz y, sin embargo, volvemos a arrimar nuestros labios a su borde.
Charlo mucho con los botelleros. Saben más de la vida que nadie. Yo les regalaba zapallos y ellos me aceptaron. Si la gente pone resentimiento y asco en ellos es porque son un espejo de la realidad, ese asco y resentimiento lo tienen los demás dentro. Yo no
El resentimiento es hacer fotocopias del dolor.
Cuando un niño comienza a sonreír, con una pequeña bifurcación de amargor y dulzura, las orillas de su sonrisa desembocan sin burlas en la anarquía del océano. Se siente mejor que nadie: juega a la gloria con los ángulos de la boca y ya cose la sutura irisada al conocimiento infinito de la realidad.
..., cuando un hombre, por causa de su aspereza natural, pretende retener lo que, siendo superfluo para él, es necesario para los demás, y, debido a la terquedad de sus pasiones, no puede corregirse, habrá de ser expulsado de la sociedad por constituir un peligro para ella.
Juzgamos las acciones humanas no por lo que son, sino por el disgusto o el placer que lo causan.
Él me miró durante tanto tiempo y con tal fijeza, que me hizo experimentar deseos de abofetearle o de echarme a reír en sus propias narices. Comenzaba a sentirme a disgusto en aquel agradable círculo familiar. Tan ingrato ambiente neutralizaba el confortable calor que físicamente me rodeaba, y resolví no volver en mi vida.
Y el público creerá en los sueños del teatro, si los acepta realmente como sueños y no como copia servil de la realidad, si le permiten liberar en él mismo la libertad mágica del sueño, que sólo puede reconocer impregnada de crueldad y terror.
Es contrario a las buenas costumbres hacer callar a un necio, pero es una crueldad dejarle seguir hablando.
Jamás he conocido las pasiones más odiosas, nunca ha invadido mi corazón la envidia, la maldad, ni la venganza... en ocasiones la ira, pero no soy muy hábil y jamás guardo rencor
Cerca del final de mis días quiero manifestar que no guardo rencor a nadie, que amo a mi patria por encima de todo, que asumo la responsabilidad política de todo lo obrado
El que pregunta con mala intención no merece conocer la verdad
Un hombre acostumbrado a las adversidades no es fácilmente sorprendido.
Nosotros los alemanes estamos inmunizados contra la debilidad y el abatimiento; y así, las adversidades de la guerra sólo contribuirán a incrementar nuestra fuerza y resolución, y a darnos una actividad combativa que nos permita superar todas las dificultades y obstáculos con ímpetu revolucionario.
En una patria llena de dificultades el entusiasmo la actitud siempre positiva la sonrisa de la mujer colombiana su compromiso de todas las horas tonifica el espíritu en el momento de las mayores dificultades *
Si he tenido algún éxito en la física matemática, esto es, según creo, porque he sido capaz de esquivar las dificultades matemáticas
Recuerda los padecimientos graves de otros, para que sufras con más facilidad los pequeñísimos tuyos
Jesús vino a la tierra para padecer...Y para evitar los padecimientos -también los terrenos- de los demás.
Hombre del sol, sujétame con tus brazos fuertes, muérdeme con tus dientes de fiera joven, arranca mis tristezas y mis orgullos, arrástralos entre el polvo de tus pies despóticos. ¡Y enséñame de una vez, ya que no lo sé todavía, a vivir o a morir entre tus garras!
Contigo el pánico florece y las tristezas dan frutos dulces.