Si tuviera que cambiarme el nombre, escogería mi nombre de confirmación: Verónica. La elegí porque fue quién enjugó las lágrimas de Cristo, creo que es muy romántico
Nunca me ha gustado el nombre Marilyn. A menudo he deseado que aquel día me hubiera quedado con Jean Monroe. Pero supongo que ahora es demasiado tarde para hacer nada sobre ello.