La cabra siempre acaba tirando al monte
Dame tú ahora la cabra y el vaso para ordeñarla y libar a las Musas. Adiós mil veces, musas, adiós. En honor vuestro cantaré yo otro día también con más dulzura.
... al sastre y aun al zapatero, lo estimarán más en todas partes, que no al hidalgo tuno, ocioso, trapiento y petardista.
Si tu intención es descubrir la verdad, hazlo con sencillez, la elegancia déjasela al sastre