Es más fácil bullir que estudiar, y menos eficaz.
Por unos momentos me limité a mirarla sintiendo bullir mil emociones en mi interior. Amor, gratitud, indefensión. Acaricié a aquella criatura como si fuera el único ser de la tierra. Deseaba desesperadamente su felicidad, su seguridad, y me sentía completamente incapaz de asegurárselos.
Sobre la superficie de una corriente rápida es imposible distinguir los reflejos, tanto próximos como lejanos; aunque el agua no sea turbia, aunque la espuma no la cubra, la constante oscilación de la corriente, el inquieto burbujear del agua hacen que los reflejos sean deformes, imprecisos, incomprensibles.