No estoy acá ni de casualidad ni perdiendo el tiempo. Estoy haciendo mi vida, y es la única que tengo. Y hay muchos mas que yo, hay muchos mas que dos. Muchos. Y están entre nosotros. Y hay muchos que se callan la boca, y que no hablan, y se esconden. Y hay muchas chicas que se pintan las uñas y a la noche, les molesta.
La política sigue discutiendo más o menos en términos muy anquilosados, muy parecidos. Y nos alejamos de algunos valores y hay mucha gente infeliz en el mundo, no solo pobre. Acá nos preocupamos solo por los pobres y tenemos que empezarnos a preocupar por los infelices. La soledad de las grandes ciudades, el estar solo en el medio, en la multitud