El ambiente en el instituto de Rutherford era de lo más estimulante. Rutherford todavía no se había vuelto mundialmente famoso como para atraer muchos alumnos.
Tom Lefroy: Baila usted con pasión. Jane Austen: Ninguna mujer sensata demostraría pasión si pretendiera atraer a un marido. Tom Lefroy: O resistirse a un amante.
..la mente que piensa conserva la integridad del ser, al que es muy difícil arrastrar hacia donde van los que no piensan.
Se dejó arrastrar por los impulsos que retuercen al hombre que se siente por primera vez a las puertas de la cárcel, impulsos ciegos que conducen a un desdichado a jugarse la vida en un naipe o en una mujer. Quizá buscando en el naipe y en la hembra una consolación brutal y triste, quizá buscando en todo lo más vil y hundido cierta certidumbre de pureza que lo salvará definitivamente.