Vale remarcar que cuando nos referimos a una sociedad de progreso pensamos en la utopía -nunca en la quimera- de una comunidad construida sobre la ética donde cada sector tenga la verdad y la justicia como valores centrales, y los medios de comunicación estén insertados en la misma filosofía
La realidad, con su sentido mal leído y el énfasis mal situado, es la ficción
Tenemos un énfasis a la formación de personas, pero no con una formación social, espiritual y material para el bien común