Un hombre sin virtud no puede morar mucho tiempo en la adversidad, ni tampoco en la felicidad; pero un hombre virtuoso descansa en la virtud, y el hombre sabio la ambiciona.
El sentido del mundo tiene que residir fuera de él y, por añadidura, fuera del lenguaje significativo.
Lo fundamental en el futuro va a residir en la personalización. Hoy por hoy, tenemos 6,2 millones de clientes. Vamos a confeccionarle a cada uno de ellos una tienda a su medida