Como pompas de jabón con las que los niños se entretienen, tanto más irisadas y mayores cuanto más cerca están de deshacerse.
Mi corazón latía atónito y disperso...¡El limonar florido, el cipresal del huerto, el prado verde, el sol, el agua, el iris! ¡el agua en tus cabellos!... Y todo en la memoria se perdía como una pompa de jabón al viento