El administrador ayuda a los demás a verse como son. El líder los ayuda a verse mejores de lo que son.
Coartar los intercambios, destruir la libertad de escoger so pretexto que los hombres pueden equivocarse, en nada mejoraría las cosas, a menos que pueda demostrarse que el agente encargado de aplicar las coerciones está exento de la imperfección de nuestra naturaleza, es ajeno a nuestras pasiones y nuestros errores y no pertenece a la humanidad.
La plegaria, dirigida por los hombres a los dioses y enviada por los dioses a los hombres, sostenía a unos y a otros: y aún el mismo dios del brahmán, el Señor de la Plegaria, necesitaba de ella, aunque fuera el encargado de concederla.
Era un agente secreto y todavía estaba vivo gracias a la minuciosa atención de su profesión a los detalles.
Mientras el poder, superficialmente fuerte e irresistible, es en realidad estéril, el amor, aunque auto negación, es siempre creativo, pues es la raíz de la existencia. El amor no necesita de ningún agente externo y todopoderoso para manifestarse. Amor es vida y vida es amor.
La enfermedad del manager es una epidemia suscitada por las agujas del reloj y transmitida por las agendas.