En nuestra organización social actual, la aprobación del público resulta crucial para cualquier proyecto de gran calado. De ahí que un movimiento digno de todos los elogios puede fracasar si no logra imprimir su imagen en la mente pública.
El matrimonio es una barca que lleva a dos presonas por una mar tormentoso; si uno de los dos hace algún movimiento brusco, la barca se hunde.