Déjalo a Pascal decir que el hombre es una caña pensante. No; es una errata pensante, eso sí. Cada estación de la vida es una edición que corrige la anterior, y que será corregida también, hasta la edición definitiva, que el editor le regala a las larvas.
El hombre es una caña, la más débil de todas, pero una caña que piensa.
La teología, señor, es una fortaleza; en una fortaleza, ninguna grieta puede considerarse pequeña.
A la desgracia hay que enfrentarse con amor: él nos consolará y nos devolverá la alegría. El amor es el mejor remedio. En los pliegues del infortunio se esconde la felicidad, como el diamante en la grieta de la mina. Dejémonos instruir por la sabiduría del amor.
Evitad las menudas superfluidades, porque por una rendija puede naufragar un navío
Ellos van en un transatlántico mientras nosotros navegamos en un tirachinas