BASILIO- Siendo así que no hay cantante al que mi talento no haya hecho brillar
Entre sus cejas vivas vi brillar una estrella. El cielo estaba azul, y yo estaba desnudo.
Ya no es solo en el fulgurar de los astros, sino en la más insignificante hierbecilla, ¿No vemos por ventura a Dios si nos dedicamos a descubrirle con la luz de la inteligencia?