Si deseas obtener mérito y hacerte uno con lo divino, desarrolla entonces tu virtud y extiéndela Hacia el mundo. Abandona teologías fantasiosas e ideas imaginarias y realiza algún trabajo cotidiano ordinario como la curación.
El hombre ordinario sólo se cuida de pasar el tiempo; el hombre de talento, de emplearlo.
Hay quien se pasa la vida entera leyendo sin conseguir nunca ir más allá de la lectura, se quedan pegados a la página, no entienden que las palabras son sólo piedras puestas atravesando la corriente de un río, si están allí es para que podamos llegar a la otra margen, la otra margen es lo que importa
¡Cuán corriente es no considerar sensatos sino a los que piensan como nosotros!.
Cuando razona [Tsvietáieva], no imagina que se pueda aproximar al absoluto por este medio [la creación poética]: El poeta fracasa inevitablemente en todas las otras vías de realización. Habituado, acostumbrado (por él mismo) con el absoluto, exige de la vida lo que ésta no le puede dar.
Éste es un club acostumbrado a la presión. La gente quiere influir y, a veces, se pasan
El que pretende dirigirse a la humanidad, o es un tramposo o este equivocado. La pretendida comunicación se cumple o no; el autor no es responsable, ella se da o no por añadidura. El que quiera enviar un mensaje -como se ha reiterado ya tantas veces- que encargue esta tarea a una mensajería.
El que pretende dirigirse a la humanidad o es un tramposo o está equivocado. La pretendida comunicación se cumple o no; el autor no es responsable, ella se da o no por añadidura. El que quiera enviar un mensaje - como se ha reiterado ya tantas veces - que encargue esta tarea a una mensajería.
No me canso de hablarte,aunque pronto mi voz, suene a grano de arroz repetido
Si en España se hubiera estudiado, analizado y debatido el error que resultó de Trafalgar, no se habría repetido el desastre del 98, la guerra de Irak o el 11-M; el saber historia da la lucidez y el conocimiento suficiente para no repetir errores; pero aquí no interesan la historia ni la memoria, porque no dan dinero ni votos.
El hombre vulgar cuando emprende una cosa, la echa a perder por tener prisa en terminarla.
Si se habla de naturalidad puede decirse que existe la naturalidad vulgar y la naturalidad exquisita. La naturalidad no siempre es la expresión más usada. La naturalidad es lo que está conforme a la esencia. La costumbre no es natural, y lo mejor no es aquello que se presenta como lo primero, sino lo que debe quedar siempre.
Me levanto un día normal y quiero salir a comer con mi novia. Luego alguien se queda mirándome por un rato, se me acerca y me pide por un autógrafo. Está bien lo hago, pero en el fondo pienso que quiero estar tranquilo, con mi novia y sin que nadie invada mi espacio. No quiero sonar pretencioso, pero eso me sucede mucho.
No le das un destornillador normal a alguien en vez de uno eléctrico solo porque querés que trabaje más horas. Es una locura
Las personas no pueden vivir en el cambio si en su interior no persiste un núcleo invariable. La clave de la capacidad para cambiar es una idea constante de lo que uno es, de lo que persigue y de lo que valora.
El esfuerzo constante por comprender el Universo es una de las raras cosas que elevan la vida humana por encima de la farsa y le confiere la dignidad de la tragedia.
En economía resulta un error, tan generalizado como evidente, suponer que, en un momento determinado y en un mercado dado, todas las mercancías guardan una definida relación de intercambio recíproco, en otras palabras, que pueden ser mutuamente intercambiadas a voluntad en cantidades definidas.
Tal vez existía en los hombres un instinto para la preservación de la vida que, si no era tan fuerte como el instinto de matar, al menos siempre estaba presente para equilibrar la destrucción: una necesidad de afirmar, por un hecho tan objetivo como un acto de misericordia, la importancia del gesto personal frente al generalizado e inevitable conocimiento de la muerte.
La felicidad doméstica es el fin de todos nuestros anhelos, y la recompensa general de todos nuestros trabajos.
Por lo general tengo un pie en la realidad y otro en la imaginación. Mi realidad necesita imaginación como un bombillo necesita un interruptor; mi imaginación necesita la realidad como un ciego necesita un bastón.
Siempre he sabido que en el fondo del corazón de todos los seres humanos hay misericordia y generosidad. Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, su procedencia o su religión. El odio se aprende, y si es posible aprender a odiar, es posible aprender a amar...
Si nuestro teatro tuviese el temblor de las fiestas de toros, sería magnífico. Si hubiese sabido transportar esa violencia estética, sería un teatro heroico como La Iliada... Una corrida de toros es algo muy hermoso
Cuanto más creativo es un hombre, más rutinario es en los detalles insignificantes de la vida. Sólo una cosa les exige: que no detenga su atención.
Falta de tradición, poca capacidad introspectiva, conciencia inmadura de la propia persona, menosprecio de un tipo de obra cuya repercusión es generalmente póstuma y, en último término, ¿por qué no? Concepción machista de la literatura, que hace considerar la redacción de un diario como cosa de señoritas.
Cuando las personas son hacendosas o están habilidosas y hacen cosas lindas, pueden ser artesanos. Hay artesanos-monjitas, artesanos-maestros, artesanos-gauchos, pintores. Algunos viven en el interior. Y hay otras personas que no pueden hacer cosas lindas, pero que compran el diario y saben aritmética y entonces viven en Montevideo.
Si deseas obtener mérito y hacerte uno con lo divino, desarrolla entonces tu virtud y extiéndela Hacia el mundo. Abandona teologías fantasiosas e ideas imaginarias y realiza algún trabajo cotidiano ordinario como la curación.
Nuestra libertad y su sostén cotidiano tienen color de sangre y están henchidos de sacrificio.