A un plan obedece nuestro enemigo: de enconarnos, dispensarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan: enseñarnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, hacer por fin a nuestra patria libre. Plan contra plan.
Y mis padres por fin se dan cuenta de que he sido secuestrado y se ponen en acción inmediatamente: alquilan mi habitación.
Al fin y a la postre el hombre no debe contar sino consigo mismo.
La felicidad es un viaje prosiguió Julián, hablando otra vez con pasión. Es también una elección que tú debes hacer. Puedes maravillarte de los diamantes que hay en el camino o puedes seguir corriendo toda tu vida, persiguiendo ese cofre del tesoro que a la postre resulta estar vacío. Disfruta esos momentos que cada día te ofrece, porque hoy es lo único que tienes.
Los periódicos en España se hacen, en primer lugar para que los lean los periodistas; luego los banqueros; más tarde, para que el poder tiemble y, por último e inexistente término, para que los hojee el público.
Me explicaba que ser un ángel significaba amar lo bueno, no hacer daño a los demás y llevar el cuerpo y la ropa limpios. Mis verdaderos maestros fueron el teatro, los libros, en su momento, y por último personas que no tenían relación con mis padres.
Conocí el bien y el mal, pecado y virtud, justicia e infamia; juzgué y fui juzgado, pasé por el nacimiento y la muerte, por la alegría y el dolor, el cielo y el infierno; y al fin reconocí que yo estoy en todo y todo está en mi
Afortunadamente todavía los científicos todavía no han podido dividir el electrón, desgraciadamente lo intentan, y al fin lo lograrán. Eso sí será más grave. Cuando lo logren, la destrucción será pavorosa y alcanzará hasta el mundo mental, entonces el terror infinito reinará soberano en el planeta Tierra
después de todo, todo ha sido nada, a pesar de que un día lo fue todo. Después de nada, o después de todo supe que todo no era más que nada.
Lo hermoso, que quizás es inseparable del arte, no está después de todo vinculada a este asunto, sino a la representación pictórica. De esta manera y en ningún otro arte se superar lo feo evitándolo.
Las preocupaciones acaban por comerse unas a otras, y al cabo de diez años, se da uno cuenta de que se sigue viviendo.
En las relaciones amorosas hay dos fases que se suceden casi sin solucion de continuidad: una, en la que despues de las discusiones es mejor reconciliarse de inmediato, ya que al fin y al cabo el reencuentro no puede aplazarse demasiado; y otra en la que conviene aprovechar la primera discusion que se tercie como pretexto para la ruptura, ya que esta es inevitable.
Pero lo que me ha tornado irritable es la duda: ¿Lo quiero o no lo quiero? Últimamente ha surgido un nuevo personaje en discordia: un joven estanciero de origen inglés, menos apuesto que él pero de trato agradable, se ha valido de su amistad con papá para introducirse en casa y dirigirme palabras galantes. Y he aquí la disyuntiva...
He practicado mucho últimamente la pintura abstracta, extremadamente abstracta, sin pincel, sin pintura, sin lienzo. Sólo la pienso.
Los periódicos en España se hacen, en primer lugar para que los lean los periodistas; luego los banqueros; más tarde, para que el poder tiemble y, por último e inexistente término, para que los hojee el público.
Los periódicos en España se hacen, en primer lugar para que los lean los periodistas; luego los banqueros; más tarde, para que el poder tiemble y, por último e inexistente término, para que los hojee el público
Las letras son siempre producto de zapadas, de improvisaciones. Lo que importa es el ritmo. Cuando al final escucho a la letra que quedó armada digo: La puta madre, sin darme cuenta conté toda una historia.
Siempre he tratado de ser abierto. Uno trata de contestar todas las preguntas del periodista, de ser amable, y al final te encuentras con que el tipo mira tu vida no a través de un telescopio, sino de un caleidoscopio. Todo parece fragmentado y distorsionado
No fuera menor; y en suma si no queréis sea mi pluma la azada de vuestra huesa, no me tengáis más en calma, que del cuerpo es quien os cura tan confesor, como el cura es el médico del alma.
El brío del texto (sin el cual en suma no hay texto) sería su voluntad de goce: allí mismo donde excede la demanda, sobrepasa el murmullo y trata de desbordar, de forzar la liberación de los adjetivos que son las puertas del lenguaje por donde lo ideológico y lo imaginario penetran en grandes oleadas.
Pasó un mes antes de que la gestalt de drogas y tensión en la que él se movía convirtiera aquellos ojos perpetuamente asustados en pozos de reflexiva necesidad. Vio cómo ella se fragmentaba, se quebraba como un iceberg, y cómo los trozos se alejaban a la deriva, y por último vio la necesidad cruda, la hambrienta armadura de la adicción.
Los periódicos en España se hacen, en primer lugar para que los lean los periodistas; luego los banqueros; más tarde, para que el poder tiemble y, por último e inexistente término, para que los hojee el público.
Abrid escuelas para cerrar prisiones
Hoy estoy aquí para cerrar con ustedes uno de los capítulos más oscuros de nuestra historia nacional, donde la dictadura y el terrorismo de estado nos quisieron robar el derecho de conocer y reconocer la vida, la obra y el pensamiento de hombres y mujeres que hicieron de nuestro Paraguay una patria grande, soberana e independiente
Que la condenación pueda ser eterna supone a fin de cuentas que el pecado no tiene fin.
La sociedad burguesa se halla dominada por lo equivalente. Ella hace comparable lo heterogéneo reduciéndolo a grandezas abstractas. Todo lo que no se agota en números, en definitiva en el uno, se convierte para la Ilustración en apariencia.
¿Y qué es en definitiva la biografía de un escritor sino la historia de las transformaciones de su estilo?
El General es decididamente feo y detesta los españoles...
Debo admitir también que, incluso si todos los sabios, durante varias edades, se hubieran consagrado a un estudio infructuoso sobre cualquier tema, de todas forma podría ser precipitado concluir decididamente que éste sobrepasa, por ello, toda comprensión humana.
Cuando a un americano se le pone una idea en la cabeza, nunca falta otro americano que le ayude a realizarla. Con sólo que sean tres, eligen un presidente y dos secretarios. Si llegan a cuatro, nombran un archivero, y la sociedad funciona. Siendo cinco se convocan en asamblea general, y la sociedad queda definitivamente constituida
Hasta nuestro propio decoro como pueblo viril nos obliga a someter cuanto antes, por la razón o por la fuerza, a un puñado de salvajes que destruyen nuestra principal riqueza y nos impide ocupar definitivamente en nombre de la ley del progreso y de nuestra propia seguridad los territorios más ricos y fértiles de la República