Hubo una sospecha aquí, entonces, mi mujer enseguida cogió y nos fuimos para Nueva York. Allí me enteré de noticas muy feas, que no era para alarmar tanto. Alarmaban a mis niños, a mi familia y todo esto me afectaba.
Los populistas pervierten la idea de la democracia porque quieren que estemos entre nosotros, entre gente parecida, cuando la democracia no es una extensión de la familia o del clan, tiene un costado de mezcla, de gente diferente.