El pensamiento del maestro Fernando González nunca ha perdido actualidad, pero una sorda fatalidad histórica lo ha tenido confinado en un oscuro anonimato, en el que su semilla no muere pero tampoco ha fructificado con la fecundidad que merece. Ya es hora de que el país descubra a su descubridor
Este país, que al parecer no reflexiona ni tiene conocimientos económicos, será sin comercio un país desgraciado, esterilizada su feracidad y holgando su industria.
Para aumentar la productividad es absolutamente necesario incorporar a los mejores trabajadores.
...organización burguesa o, lo que es lo mismo, la organización capitalista de la pequeña industria de oficio: a medida que los establecimientos se van haciendo mayores, se eleva la productividad del trabajo (el grupo medio es una excepción), se intensifica la explotación del trabajo asalariado y aumenta la concentración de la producción.
No da abundancia la abstinencia al vaso, ni divide la sed como quisiera. Hora que, para ser, otra hora espera, no existe más cuando agotó su paso.
O hagan el árbol excelente y su fruto excelente, o hagan el árbol podrido y su fruto podrido; porque por su fruto se conoce el árbol. 34 Prole de víboras, ¿cómo pueden hablar cosas buenas cuando son inicuos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca
No es como si hubiera riqueza infinita. Hay miles de productos de lujo nuevos que llegan al mercado, y la pregunta es, ¿quién los comprará? Si la gente comienza a perder sus puestos de trabajo, ¿quién puede permitirse el lujo de pagar 2, 3, 4 o 5 millones de dólares? ¿Conoces a los 10.000 nuevos banqueros de inversión de Wall Street?
La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, ni ninguno tan pobre que se vea necesitado de venderse.
El catolicismo, judaísmo latino, salpicó de un hollín indeleble la exuberancia del Mediterráneo. ¿Cómo pudo <<florecer>> en sus riberas bañadas de un sol divino? El cristianismo es una reacción contra el sol y en su vertiente católica un ataque contra él que merece un capítulo aparte.
Si los espectáculos cultos ponen ante mis ojos un mundo de inmoralidad y una exuberancia de lujo que ciega mis ojos al tocar al corazón, hoy tengo derecho a mis corridas de toros.
El aumento de la productividad económica, que por un lado crea las condiciones para un mundo más justo, procura, por otro, al aparato técnico y a los grupos sociales que disponen de él una inmensa superioridad sobre el resto de la población. El individuo es anulado por completo frente a los poderes económicos.
...organización burguesa o, lo que es lo mismo, la organización capitalista de la pequeña industria de oficio: a medida que los establecimientos se van haciendo mayores, se eleva la productividad del trabajo (el grupo medio es una excepción), se intensifica la explotación del trabajo asalariado y aumenta la concentración de la producción.
La abundancia engendra satisfacción; la satisfacción, ánimo y buena voluntad.
La paz y la abundancia engendran cobardes; la necesidad fue siempre madre de la audacia.
El catolicismo, judaísmo latino, salpicó de un hollín indeleble la exuberancia del Mediterráneo. ¿Cómo pudo <<florecer>> en sus riberas bañadas de un sol divino? El cristianismo es una reacción contra el sol y en su vertiente católica un ataque contra él que merece un capítulo aparte.
Si los espectáculos cultos ponen ante mis ojos un mundo de inmoralidad y una exuberancia de lujo que ciega mis ojos al tocar al corazón, hoy tengo derecho a mis corridas de toros.