El matrimonio, como la vida entera, es algo terriblemente difícil que hay que volver a empezar desde el principio todos los días, y todos los días de nuestra vida. El esfuerzo es constante, e inclusive agotador muchas veces, pero vale la pena. Un personaje de alguna novela mía lo dice de un modo más crudo: También el amor se aprende
El uso indiscriminado de la violencia de uno y otro signo, sumió a los habitantes de la Nación en una atmósfera de inseguridad y de temor agobiante
Jackie Chan, Jet Li y Bruce Lee son mis maestros, son la inspiración para mi trabajo. Bruce Lee era un caza pesado que lanzó golpes duros. Jackie se mueve muy rápido y utiliza una gran cantidad de golpes cómicos, y Jet Li es muy fluido. He tratado de combinar todos sus estilos añadiendo mi propio estilo.
Era tal el aislamiento en Aberdeen que el primer disco punk que escuché fue el Sandinista! de The Clash, ésto era más pesado que los Beatles. Pensé, Jesucristo, si ésto es el punk no quiero conocerlo
Pensar, sin aprender, es cansador y peligroso. Aprender, sin pensar, es vano.
Yo estoy mortalmente cansado de la vida, No admito nada de ella, Pero aún así amo esta pobre tierra Porque no conozco otra.
Ten paciencia, mujer que eres oscura: algún día, la forma destructora que todo lo devora, borrará mi figura. Se bajará a mis libros, ya amarillos, y alzándola en sus dedos, los carrillos ligeramente inflados, con un modo de gran señor a quien lo aburre todo, de un cansado soplido me aventará al olvido.