La explotación minera no puede pasar sobre los derechos de los campesinos, que son dueños de esta zona y tienen el derecho de cultivar sus tierras sin ningún tipo de interferencia externa. No permitiremos que se genere contaminación y que se ponga en peligro el ecoturismo del país.
Todas las formas de explotación son idénticas, porque se aplican, todas por igual, al mismo objeto: el hombre.