Todo se resume en una sentencia muy sencilla: existen buenas y malas maneras de hacer las cosas. Usted puede practicar el tiro ocho horas diarias, pero si la técnica es errónea, sólo se convertirá en un individuo que es bueno para tirar mal
Yo le decía a mi tía: 'Si tiras mi jodida poesía, te vas a arrepentir cuando sea famoso', y ella tiró todo fuera. Nunca le perdoné que no me tratara como a un jodido genio o lo que sea que era cuando era niño.