Soy un vendedor terrible dijo por fin. Siempre digo la verdad acerca de lo que estoy vendiendo, y entonces nadie lo compra.
El destino suele estar a la vuelta de la esquina. Como si fuese un chorizo, una furcia o un vendedor de lotería: sus tres encarnaciones más socorridas. Pero lo que no hace es visitas a domicilio. Hay que ir a por él