El cuento es como asomarse a una ventana y la novela como caminar por el paisaje.
En su interior había paz; nada bullía ni ejercía presión. En su alma volvía a reinar la acostumbrada noche fría que necesitaba para que su conciencia estuviera clara y tersa y pudiera asomarse hacia fuera: allí olió su perfume.
Tienes que vivir para poder seguir alimentándote, para poder seguir escribiendo. Si te quedas en tu casa, difícilmente vas a encontrar inspiración. Tienes que seguir vibrando, tienes que salir a la calle, tienes que ver a la gente, tienes que compartir.
Yo solamente puedo aseguraros que ese diez por ciento de parásitos que han sembrado el hambre, la miseria y el terror en nuestro país, al que no le dé tiempo a salir de España, se quedará entre nosotros.
El rock puede ser violento y sexual; los demonios pueden aparecer y ser exorcizados, pero la ternura y la espiritualidad, las cuestiones reales de la gente, no estaban cubiertas. Y ese viaje espiritual, la fe, es lo importante de U2.
Siempre he observado que para triunfar en la vida hay que ser entendido, pero aparecer como tonto.