¿No es verdad que es mas honroso predicar la rigidez de Esparta que la libre disipación de Babilonia?
La idea del determinismo, que establece la necesidad de los actos del hombre y rechaza la absurda leyenda del libre albedrío, no anula en absoluto la inteligencia ni la conciencia del hombre, como tampoco la valoración de sus acciones.