La mano tiene la articulación más rica del espacio.
¿Estupidez? ¿Ingenuidad? ¿Política?..Seamos argentinos, gritan algunos...Sin advertir que la nacionalidad es algo tan fatal como la conformación de nuestro esqueleto.
La sociedad de la opulencia trae consigo una sobreabundancia de tiempo libre que ofrece, desde luego, ocasión para una configuración de la vida plena de sentido, pero que en realidad no hace sino contribuir al vacío existencial.
Lo que seremos está allí, en su configuración y sus objetos. Nada en el mundo abierto y andarín podrá reemplazar al espacio cerrado de nuestra infancia, donde algo ocurrió que nos hizo diferentes y que aún perdura y que podemos rescatar cuando recordamos aquel lugar de nuestra casa.