Los problemas de carácter ideológico y los problemas de controversia en el seno del pueblo, pueden resolverse únicamente po métodos democráticos, por medio de la discusión, la crítica, la presuación y educación, y no por métodos coactivos y represivos.
Intentaron superar esta deficiencia (habla del espíritu científico) por medio de fuerza espiritual y física aplicada a través de tácticas kamikazes. La mentalidad no científica de los militares japoneses era también común al resto del país. Esta táctica compensatoria estaba condenada a ser suicida. Lejos de ser motivo de orgullo, debe quedar como una mancha sobre el pueblo de Japón.