Durante nuestra vida, nosotros dos no hemos perseguido sino una sola cosa; una visión cruel, sanguinaria, indestructible: la substancia... yo no he hablado nunca de los detalles de la vida cotidiana; son caracolas vacías.
yo tengo clavada en mi conciencia, desde mi infancia, la visión sombría del jornalero. yo le he visto pasear su hambre por las calles del pueblo, confundiendo su agonía con la agonía triste de las tardes invernales...