Cuando se abre la boca,lo que se dice no depende de la oreja, sino de la fertilidad de la conciencia,la palabra es sémen que no siempre germina,hasta que entra en el pecho
Pensar y querer sin hacer, cuando se puede, es como una llama encerrada en un vaso, que se extingue, o como simiente echada en arena, que no brota, más que se pierde, junto con su prolífico.
Sembrad una pequeña simiente de rebeldía, y determinaréis una cosecha de libertades