Una verdad a la que no se da crédito nos hiere mucho más que una mentira. Requiere un gran valor respaldar una verdad inaceptable para nuestra época; conlleva siempre un castigo, que suele ser la crucifixión.
...si la violencia es coerción, el respaldo será consenso o legitimidad...
Para eso quieren las mesas que llaman de partidos: para cambiar el marco constitucional y que España deje de ser España. Y para eso quieren las sillas en los ayuntamientos vascos: para que ETA-Batasuna, con el disfraz que sea, reciba dinero y respaldo institucional de nuestra democracia y tenga así más fácil su trabajo de destruir España