Mi mano izquierda es una escopeta. Con eso bastará. Lo único que me gustaría es anular la cláusula que exige la terminación de la pelea si alguno de los dos cae tres veces en el mismo round (antes de la pelea con Alí, en la que caería tres veces en el último round).
Uno de los acontecimientos más memorables de la vida de cada individuo es la terminación de los estudios escolares. Es el momento en que se hace el resumen de la adolescencia y se abren amplias perspectivas en el futuro.
Criar a los niños es, en cierto sentido, la razón de ser de la sociedad. Es el hecho más importante que se produce, y a la vez la culminación de todas las herramientas, el lenguaje y la estructura social que se han desarrollado.
El Yo descarta la ilusión de yo y, sin embargo, sigue siendo yo. Ésa es la paradoja de la autorrealización. En lugar del yo original, la autoentrega perfecta deja un residuo de Dios en el cual el yo se pierde. Ésa es la forma más alta de devoción y entrega y la culminación del desapego.
La síntesis entre catolicidad y unidad es una sinfonía, no es uniformidad. Lo dijeron los Padres de la Iglesia. Babilonia era uniformidad, y la técnica crea uniformidad. La fe, como se ve en Pentecostés en donde los apóstoles hablan todos los idiomas, es sinfonía, es pluralidad en la unidad.
El periodismo es la síntesis y el comercio de la curiosidad. Pero mientras la curiosidad del pensamiento y del bien es rara, la curiosidad del hecho es general porque es instintiva. Lo indispensable es el hecho.
Uno de los acontecimientos más memorables de la vida de cada individuo es la terminación de los estudios escolares. Es el momento en que se hace el resumen de la adolescencia y se abren amplias perspectivas en el futuro.
La obtención del título de maestro fue para mi algo así como un resumen de las victorias obtenidas y derrotas sufridas; con ello se cancelaba la cuenta de la enorme cantidad de horas dedicadas a analizar partidas y aprender las leyes del juego.